Etiquetas de entradas ‘Santa Cruz de Tenerife’
Escrito el 29 enero, 2012 - por JZ
Reinas en el olvido

Ay, pobres Reinas del Carnaval de Santa Cruz. Guapas representantes de barrios de la capital que tras ser coronadas y disfrutar de unos pocos honores durante la fiesta, son olvidadas y no reconocidas como debieran. Cualquier concurso de belleza lleva siempre aparejado un premio económico, trabajo seguro, regalos importantes… Pero en la fiesta chicharrera, en la celebración de la exaltación anual de la belleza santacrucera, a la que adorna además increíbles fantasías, la máxima aspiración de la ganadora es un reloj de marca media, un diploma o un viaje a algún Carnaval del mundo en el que nada de turismo y sí enorme esfuerzo y curro para dejar buena imagen de la ciudad que la vio nacer.
Además de la habitual polémica sobre Gala buena-Gala mala, director brillante-director `metepata´, lo que siempre nos queda de la elección es la abnegada chica que tras ser convencida por diseñadores, familia y finalmente el grupo o empresa al que represente, entrega lo mejor de sí para competir y ser la máxima figura de nuestra fiesta, el icono o logotipo vivo fundamental del Carnaval. Sin embargo, el Ayuntamiento no ha valorado nunca -en su justa medida- el esfuerzo y amor que estas jóvenes entregan a su ciudad.
El más claro ejemplo de ello fue la reciente operación del hijo de Ana María Tavarez, Reina en 2009. Fueron las redes sociales primero y algún medio de comunicación después las que impidieron que el joven matrimonio perdiera a su hijo Giovanny, por carecer de medios para la asistencia específica que necesitaba en Madrid. Pero sin llegar a casos extremos, la historia del Carnaval nos depara olvido permanente de las reinas.
La juventud, frescura, simpatía, entrega y predisposición a representar lo mejor posible la ciudad debería tener premio. Cualquiera que tenga edad y memoria suficiente, se acordará de ésta o aquella candidata que llegó a ser Reina por cautivar, no sólo el corazón de los jurados sino el amor y complicidad de su pueblo. ¿O nadie recuerda el contonear -la primera en hacerlo hasta entonces- de la guapa Seve?, aquella chica de El Cardonal que logró ser coronada con un `menéame´ de aquí te espero. Desde que en 1965 María de los Ángeles Gimbernat lograra el cetro, hasta la más reciente ganadora Naomi Cabrera Pulido, ninguna corporación ha tenido la ocurrencia de recompensar adecuadamente a las casi 50 Reinas del Carnaval.
En Santa Cruz de Tenerife sólo una Reina ha sido convenientemente homenajeada y reconocida, Celia Cruz, jamás votada por un jurado sino por más de 250.000 personas bailando sus canciones. Ya es hora de homenajear al resto. Pongan ustedes, señores políticos, un busto de cada Reina en cualquier plaza o esquina del barrio que las vio nacer. Escriban sus nombres a nuevas calles. Convóquenlas a un acto en el que agradecerles lo que han hecho por la capital. Incluyan como premio a la ganadora la correcta preparación y un puesto de trabajo en la administración local (como persona de confianza o contratada ajustada a la Ley). Hagan algo. Den señales de agradecimiento. Al menos, díganlo públicamente.
Escrito el 22 enero, 2012 - por JZ
The Guardian de los magos
Con mis debidos respetos, ejem… Creo que lanzar sin más una nota de prensa municipal para felicitarse “los dos jotas” mutuamente, y al resto de ciudadanos de la capital, por el artículo que publicó The Guardian, es una fuerte magada. El comentario es solo la opinión de un colaborador que destaca cinco ciudades en las que -según su criterio estético, culinario y social- le gustaría vivir. No se trata de una macroencuesta o un estudio sobre limpieza, mantenimiento, belleza, civismo, distribución poblacional… Es solamente el criterio subjetivo de un plumilla al que los jefes políticos de Santa Cruz acaban de coronar como el mejor experto en habitabilidad, sanidad y cultura de las ciudades del mundo mundial.
Creo que el artículo de Tom Dyckhoff es bueno para la imagen de Santa Cruz en el mercado turístico inglés, pero de ahí a emitir comunicados municipales destacando que “el trabajo realizado está dando frutos”, “la capital está en el camino” y “ni nosotros mismos nos creemos lo que tenemos”, es pura magada, novelería e indecoroso aprovechamiento de un simple artículo de opinión. No cita el periodista políticas actuales, ni la gestión de Bermúdez, Pérez y los agentes del “paulipacto”. Nada tienen que ver el alcalde y su grupo, salvo ser ciudadanos del municipio como el resto de chicharreros, con las ventajas, bellezas e infraestructuras que alaba el amigo Tom en su comentario.
Lo escrito por el periodista inglés, o escocés, se ha ventilado y difundido en mentideros y perfiles de consumados pelotas del actual poder nacionalista en Facebook, como si la ciudad hubiera ganado una designación para las Olimpiadas. He leído disparates sin pies ni cabeza sobre la supuesta elección mundial de Santa Cruz por The Guardian. Y por si fuera poco, Bermúdez y Pérez distribuyen una nota de prensa tan ridícula como sus propios asesores de comunicación.
No me extraña tanta algarabía y miserable explotación de cualquier cosa en una capital en la que se atreven a presentar festivales millonarios sin saber quien canta y se permite a determinados medios explotar instalaciones públicas y festejos populares sin opción a empresas locales o concurso público. Qué orgulloso me siento de la ciudad en la que nací y que penita me dan sus dirigentes.
Escrito el 3 octubre, 2011 - por JZ
Bardino guardián
La bandera autonómica tiene perros y nadie en el Congreso teme a Ana Oramas, Perestelo o Fernando Ríos. Incluso les han acusado de perritos falderos del poder socialista. La raza del presa canario ha cobrado auge en distintos países por su carácter afable, excelente guardián con dotes para el pastoreo, criado a partir de los años 80 con la única finalidad de mantener un linaje que es patrimonio autóctono. Un reciente premio internacional logrado en Paris indica que el camino iniciado por los criadores es el adecuado. El presa canario hace ya tiempo que no se utiliza en peleas, salvo perseguidas excepciones. Hasta una nueva compañía aérea canaria tiene perro en su anagrama y nadie dejará de coger aviones por temor a que las azafatas muerdan.
Pero al Ayuntamiento de Santa Cruz le parece una imagen agresiva y poco apropiada para la Unipol y ha decidido que en el logotipo no luzca un perro canario. Esta medida caprichosa y desafortunada sólo busca titulares en los medios. A la vista de la ridícula decisión de cambiar el escudo, propongo que en el logo de los “pata negra” de la policía chicharrera se coloque una Barbie o un oso panda con bufanda blanquiazul. Fuerte estupidez. Con la cantidad de problemas que tiene la ciudad y sus habitantes, y se detienen en semejante tontería.
La imagen aprobada en su día por los responsables municipales –hay que recordar que la actual concejala era jefa de la Policía Municipal-, no es improcedente ni agresiva. Una sección de policía local creada como cuerpo selecto, especializado y mejor preparado, está magníficamente representada por la imagen de un perro presa. Adiestramiento, fidelidad y seguridad son algunos de los argumentos que justifican por sí solos la utilización de esa imagen. Según la concejal de Seguridad hay que quitar el can para dar una imagen “más amable de este grupo, más acorde con los tiempos actuales”. El que tiene miedo al perro es siempre quien va a entrar sin permiso y llevarse lo ajeno. ¿Puede haber algo más fiable y seguro que un bardino guardián?
El gasto que supone el cambio del logotipo de la Unipol en vehículos, uniformes y otro tipo de soportes, vendría muy bien entregarlo a cualquiera de los colapsados comedores sociales. Yo no creo que la población tenga un buen o mal concepto de esos policías por llevar o no un perro en sus símbolos. Lo que quiere la gente en Santa Cruz es que los concejales dediquen su tiempo a buscar soluciones para mejorar la situación e intentar atacar los verdaderos problemas de la capital, entre otros la seguridad. ¿Realmente cree la responsable del área que a alguien le preocupa un presa en la imagen de la Unipol? A ver si también les va a dar por quitar las tres cabezas de león del escudo de la ciudad.
Escrito el 16 septiembre, 2011 - por JZ
Barrer en la casa del taxi
¿Qué está pasando en Santa Cruz? Dice una nota publicada en el El Día que el Gobierno municipal ¿cuál de los dos? defiende a sus funcionarios tras las quejas de una de las asociaciones de taxis de la capital. Pues claro, cómo no lo va a hacer. Lo malo es que incluya en el paquete a los que no desarrollan su trabajo con la celeridad y eficacia exigibles. Lo que manifiesta un importante colectivo de taxistas de la capital, ATTIT, quizá el de mayor representatividad real, es que hay muchas irregularidades (ellos cifran en 200) que, una vez denunciadas tanto por la Policía Municipal como la propia asociación, no son tramitadas por algunos de los funcionarios adscritos al servicio. Cuando menos, lo que debería hacer el Gobierno municipal es comprobar si esa denuncia es cierta o falsa antes de lanzarse al vacío y defender a funcionarios que, a lo mejor, no lo están haciendo del todo bien.
Para evitar llamar a las centrales de las distintas compañías y que envíen a cualquiera, yo estoy recopilando los números de móvil de los taxistas serios, honrados y trabajadores que son la mayoría en Santa Cruz. Pero también hay una lista de taxistas que no lo son, y no quiero que a esos auto-taxis se suban mi madre o mis hijas camino a cualquier gestión, sabiendo que quien conduce va `colocado´, o sin seguro e incumpliendo normas de la Ordenanza municipal que para algo se habrá publicado. Representantes de otras asociaciones y sindicatos, entre ellas algo minoritario que promovió Felipe Campos, dicen que no, que aquí no pasa nada, y que si algún taxista no puede -porque hay crisis-, pasar la ITV o pagar el seguro, no hay por qué comunicarlo a la opinión pública. Ni denunciarlo. ¿Y con eso está de acuerdo el Gobierno municipal? Pero ¿en qué país vivimos?
Estoy seguro que el alcalde Bermúdez, que ya recibió a los denunciantes y prometió llegar a las últimas consecuencias, no tiene nada que ver en esa nota. Habrá salido del entorno de Julio Pérez, concejal que me recuerda cada vez más a Llanos en su gloriosa época de “yo en todas las fotos”. “Sí, envía un comunicado defendiendo a los funcionarios”, habrá dicho el sujeto en esa superficialidad que ha caracterizado sus meses de Virrey municipal. Tan superficial que se olvida de los medios locales para publicitar actos de la capital.
Pero volviendo a los taxistas, se acusa al sector de estar desunido. Eso es cierto. La mayoría de las asociaciones, muchas con tan sólo 30 licencias y no más de 50 conductores, quieren ostentar la representatividad de todos y tapar aquellos asuntos que, incluso porque afectan a alguno de sus directivos, no deben airearse ante la opinión pública. Señores del taxi, lo que realmente necesita el colectivo es comenzar a barrer la propia casa. Sentarse todos con luz y taquígrafos y reconocer que sí hay casos de graves irregularidades.
Sí hay jubilados conduciendo mientras cobran pensión de la Seguridad Social. Sí hay borrachos y `coloquetas´ al volante. Sí conducen sin el correspondiente seguro o sin pasar la ITV. Sí hay múltiples denuncias no tramitadas adecuadamente por algunos funcionarios… El problema, amigos del taxi, es que esos pocos, mal ejemplo para el colectivo, deben ser denunciados y separados o cada vez serán más.
Escrito el 1 septiembre, 2011 - por JZ
La próxima vez, avisen con tiempo
Tenemos concejalía de Seguridad Ciudadana, Protección Civil, consejería de Medio Ambiente, Instituto de Astrofísica, Instituto Tecnológico de Energías Renovables, dos universidades, cientos de licenciados en materias medioambientales, una delegación del Instituto Nacional de Meteorología, recursos en la red para conocer con exactitud milimétrica cualquier fenómeno natural (incluso imprevistos)… Pero no nos dimos cuenta de que con la alineación Tierra-Luna-Sol la última semana de agosto, las mareas iban a subir mucho y mojarnos algo más que los pies.
San Andrés –también otras localidades costeras de las islas-, ha vuelto a sufrir las impertinentes crecidas del Atlántico que lo único que hace es recuperar su espacio. El cabreo de restauradores, comerciantes y vecinos de la avenida principal no es con el mar. Para ellos ha sido y es un medio de vida. La indignación, callada y no publicitada, es con quienes no fueron capaces de escuchar sus voces y remediar en la medida de lo posible su desgracia.
Qué fácil hubiera sido avisar a la gente con dos semanas de antelación y colocar unos cuantos contenedores en donde las olas iban a saltar a joder sus muebles, neveras, coches… Material urbano también destrozado que tendrán que reponer. La mejor solución a los problemas es atacar el origen, pero en el caso de las mareas en San Andrés se ha complicado durante años por lo difícil que es poner de acuerdo en ese gasto a tantas administraciones involucradas. Hace bien el alcalde en tratar de buscar una solución para el futuro. Está claro que un rompeolas evitará nuevas inundaciones.
Aunque lo mejor que podía haber hecho José Manuel Bermúdez después de que el nutrido gabinete de prensa municipal enviara tantas notas informativas (de la preocupación tras la primera tarde-noche de olas, la visita, la re-visita, la vuelta a visitar, las fotos con Protección Civil, con la Policía, con los concejales, con los comerciantes, las imágenes de la tele autonómica, las de Trino…), era sentarse con los que tienen que prever estas mareas y tirarles de las orejas. No vale decir que son cosas impredecibles. Según me explican entendidos en la materia, lo que pasó es que se unieron dos fenómenos, meteorológico y astronómico (mar de fondo y alineación), siendo éste último el más importante e influyente.
Sin fotos, encerrado en una habitación sin focos ni prensa, tendría que haber dado varios golpes en la mesa y exigir que la próxima vez avisen con tiempo, que para eso cobran en sus trabajos de predictores. Con una semana de antelación, dos gandolas y unos cuantos contenedores prestados, el agua no hubiera jodido parte del barrio. Así de claro.

