Etiquetas de entradas ‘Miguel Zerolo’
Escrito el 24 noviembre, 2011 - por JZ
`We love MZ´
Orgulloso de mi apellido. Orgulloso del primer hotelero de la ciudad en la que nací, Santa Cruz de Tenerife, primer Zerolo en la isla, el genovés don Santos. Orgulloso de la más bella y reivindicativa estrofa escrita para ser cantada: “Desde la cumbre bravía hasta el mar que nos abraza, no hay tierra como la mía ni raza como mi raza”, un Zerolo. Orgulloso de la obra de uno de los pintores canarios del siglo XX con mayor proyección internacional, un Zerolo. Orgulloso del mejor defensor que han tenido nunca los homosexuales de España, un Zerolo.
Orgulloso de una saga médica que ha salvado innumerables vidas y ha aliviado dolor ajeno no sólo por dinero, herederos de aquella ley del primer galeno Zerolo: “Que la salud de los ricos la pague su dinero, de los pobres me conformo con nada, o una gallina, un cabrito… una saca de papas”.
Orgulloso de unos padres que me enseñaron que sólo con el esfuerzo, la constancia y la educación se consigue prosperar y el respeto de la sociedad, un Zerolo y su esposa, mi madre. Orgulloso de seis hermanos honrados, trabajadores, con suficientes dosis de humildad y sosiego para dejarse vapulear injustamente ante la opinión pública como simples delincuentes. Callados ante el juicio mediático al que ha sido sometida una familia honrada, trabajadora y que aporta más a la sociedad que lo que ésta le entrega.
Orgulloso de uno de los tres mejores alcaldes que ha tenido en su historia la ciudad de Santa Cruz y posiblemente toda Canarias, un Zerolo. Querido hermano: `We love you´. Sabemos que ya nadie podrá reponer el daño hecho, pero sí es el momento de decir en voz alta y públicamente que no hay derecho a que tanto cabrón acuse alegremente. No se debería permitir que la Justicia sea a veces tan injusta.
Estoy, como siempre, orgulloso de ser hermano de Miguel Zerolo.
Escrito el 21 noviembre, 2011 - por JZ
“mz_ao@gaviotacanaria”, la clave
Puestos a ser prácticos, siguiendo al pie de la letra las propuestas de los distintos partidos en Canarias, hay que decidir egoístamente el futuro de las islas. La que se avecina en los próximos cuatro años obliga a pensar, no en lo mejor sino en el mal menor. En ese escenario nadie como José Manuel Soria para la “Conexión Canaria”. Así que no hay que dejar marchar al líder popular, “gaviotacanaria”, al Gobierno de Rajoy. La solución a la enquistada situación política pasa por un cambio urgente en el Gobierno regional, dando un vuelco drástico a sus miembr@s, maneras y objetivos.
Soria de presidente, con un vicepresidente de Coalición Canaria -nadie mejor que Ana Oramas para estar de consejera VIP en ese Gobierno-, media docena de consejerías, la mitad de asesores y una décima parte de los enchufados a dedo en organismos diversos. Es urgente bajar el gasto hasta la primera planta y ayudar a alcanzar la calle, por la escalera, a cuantos se han apoltronado en los pisos superiores de la administración canaria para cobrar y no hacer nada.
En cuanto a la eficacia del nacionalismo en Madrid, dejando Oramas su escaño, Milagro Luís haría honor a su nombre consiguiendo sentarse en el Congreso, junto a Pedro Quevedo, con la primera tarea de unificar una política aún no definida por las dos cabezas del nacionalismo perdido, CC-NC. Aún así, surgen muchas dudas sobre ese matrimonio político y el poder que puedan tener dos diputados en una jaula de grillos, el Grupo Mixto.
En el Senado, cámara representativa de los territorios, Miguel Zerolo y el joven herreño al que quieren mucho en su isla, deben pelear con inteligencia, diálogo y argumentos de peso un mayor autogobierno para Canarias. Durante unos años en los que catalanes y vascos van a chillar bien alto por dosis de autogobierno casi separatistas, los senadores de CC tienen la misión de hacer política de pasillos y aprovechar el poco tiempo que les dejen para trasladar a la opinión pública española, apoyados en los medios, que las islas necesitan, antes que ningún otro territorio, lo que van a pedir los demás.
Ana y Miguel, en el Gobierno autónomo y en el Senado, aliados de Soria como mejor llave de la puerta española. Es el momento de hacerse notar, liderar, hacer tarea y aprobar. Cautivar con diálogo inteligente y simpatía la necesaria complicidad del PP, instalado con 186 candados en Madrid. En cuatro años se pueden hacer muchas cosas. Sólo cabe esperar -salvación del nacionalismo-, que lleven a cabo un buen trabajo, el mismo que hicieron en sus ayuntamientos los primeros años de AIC y Coalición. Aquel nacionalismo de bandera y creencias, siguiendo el espíritu reivindicativo y ansioso de más autogobierno de miles de jóvenes frustrados. Esos que en 2011 han votado castigo, no simpatía.
Tenerife y Canarias necesitan su compromiso. Lo que las islas precisan en este momento se arregla retocando la política interna y la que hay que hacer afuera. Allí en la capital del Reino de España se debe hablar y discutir sobre estado asociado, máximo autogobierno, colonia, la incómoda conversación de la ocupación. Porque España es “okupa” en el Archipiélago. Miguel y Ana, uno en Madrid y la otra en las islas, deben responder a esas expectativas de un nacionalismo herido de muerte.
Tienen que encabezar la lucha de la segunda autonomía canaria. Están llamados a pasar cuatro años agitando los sentimientos de miles de jóvenes canarios que esperan de sus representantes un grito sensato, alto y claro, por una Canarias autogestionada.
Lo tienen fácil: “mz_ao@gaviotacanaria” es la clave, el secreto del nacionalismo perdedor que entonces hará regresar la esperanza y los votos. Sólo hace falta que acepten el reto, que llamen a la revolución en sus filas y cambien de una vez por todas la insufrible, insoportable y no votada manera actual de hacer política nacionalista.
Escrito el 2 marzo, 2009 - por JZ
Ber-Mayor vs Stoiento, la Gran Pelea
En una esquina el tricampeón tinerfeño, 12 años con el cinturón de la Federación Cabildo, José Manuel Ber-Mayor (se pronuncia “bermeior”). En la otra, la supuesta promesa del pugilismo chicharrero que aún no ha ganado por KO, ha tenido dos empates y ochenta y siete derrotas por KO: Ángel Stoiento (se pronuncia “estoyentó”) Llanos. Es la pelea de la década, ya se ven los carteles del combate y comienzan a jugarse apuestas.
Ambos púgiles llevan su entrenamiento a rajatabla. Sus entrenadores y managers les mantienen en concentración máxima desde el inicio de las fiestas de Carnaval. Una vez que el Muhammad Ali del Ayuntamiento de Santa Cruz, Miguel Cassius Zerolo, mostró su apoyo al candidato Ber-Mayor; en la presentación de la pelea los contrincantes se habían mirado con cara de perro, a punto estuvo Stoientó Llanos de moderle una oreja a Jóse Ber-Mayor. Desde ese día, no ha dejado de observar cada mañana la foto de su rival en 2011. Sí, la pelea será ese año pero, como los grandes acontecimientos norteamericanos que hacen historia, este combate necesita tres años de preparativos, presentación, animación y torpedeo mediático permanente a los aficionados.
La foto de Llanos en la mesilla de noche, en el espejo del baño, en la puerta de la nevera, en el retrovisor del coche, en el cartel del aparcamiento… Vamos, hasta los mismísimos huevos de Llanos. Llega al trabajo y sus asesores le muestran decenas de medios escritos (la mayoría con publicidad de la Sociedad del Subdesarrollo anunciando el combate) con la foto de… sí, Stoiento Llanos, de quien no se sabe donde irá el puño cuando suelte la derecha; las izquierdas, todas desviadas. Es el mejor aliciente para el entrenamiento psicológico.
Y Stoientó que aspira, respira, transpira y mata por ser alcalde, con dieta canaria mientras sigue el manual de entrenamiento nacional-español. Regalando mantas de La Esperanza para contentar corazón-isleño del público y colgando cientos de miles de millones de banderas españolas (la cifra fue aportada por él mismo; ya saben cómo es para calcular), en las fiestas de sardinas y papas arrugadas, para seguir minando la moral de los seguidores ultras de Jóse Ber-Mayor.
Serán tres años de juego sucio. De tirarse los trapos a la cara cuando se vean. De intentar que los jueces (deportivos) les acepten hierros de “skinheads” en los guantes del 2011. Meses que servirán al público para ponerse de un lado o del otro. Con enormes ganas de ver sangre, golpes duros e incluso bajos… de que se partan definitivamente la cara para saber quién cae a la lona y quién gobernará la ciudad.
El último episodio del pre-combate fue en el Carnaval de Día. Todo era demasiado bonito, “tumach” idílico, para que ambos púgiles compartieran rendimiento social. Para nuestros boxeadores no va a existir tregua hasta el final. Unas banderas televisivas aquí y unas banderolas radiofónicas allá bastaron para que al mirarse nuevamente a la cara, en la fiesta más popular de los últimos años, comenzaran los insultos con lenguaje de signos, sus advertencias en Braille, sus “mira que tipo éste; me lo voy a comer crudo”. Y el público eufórico, gritando, aplaudiendo. Con enorme deseo de que llegue el 2011. Pero falta tanto tiempo que, igual, los amantes del boxeo acabarán hartos de tanto pre-combate. A lo mejor ya casi nadie comprará entradas para la pelea de ese día. Ya no podrá Stoiento regalar localidades a quien se afilie a su gimnasio en la puerta de la Sociedad del Subdesarrollo. Ese invento estará en manos de Ignacio González, conocido por Onliwuanvaliú, del que ignoramos a quién gustará animar en 2011. Porque otros Ciudadanos y los Púgiles Partidos por el Socialismo no contarán en la Gran Pelea, perdieron todas las eliminatorias.

