Escrito el 31 enero, 2012 - por JZ
Santa Cruz en Carnaval y el PSC-PSOE
¿Alguien puede explicar cómo sería un Carnaval del PSOE en Santa Cruz de Tenerife? Me refiero a cómo organizaría la fiesta el único partido -de los tres mayoritarios- que no lo ha podido demostrar por falta de votos o pactos más hábiles. ¿Qué plan desarrollaría para la organización del Carnaval en la capital? Supongo que dada la expectación, los socialistas se atreverían con los cambios necesarios que la fiesta viene demandando desde hace años, cuando se perdió la Plaza de España y desde que el Partido Popular tuvo participación directa en el Organismo Autónomo. Estos dos episodios, junto a gestiones despilfarradoras, amiguistas y nefastas de personajes como Ángel Llanos, fueron los que acabaron por estancar la celebración tinerfeña que había alcanzado un techo sólo superable con el definitivo paso a la profesionalización. Hablo de la propuesta de crear una gran productora que, con forma empresarial y jurídica privada, cuente no sólo con la gestión de políticos, funcionarios y grupos, sino de ejecutivos altamente especializados en las cuatro grandes áreas en la que se basa la organización del Carnaval: Recursos humanos, Infraestructuras, Espectáculos y Promoción.
Me atrevo a decir que la acción política que el PSC-PSOE llevaría a cabo en la fiesta más importante de Canarias sería atrevida y, finalmente, acertada. Son tantas las ganas de demostrar que se pueden hacer las cosas de otra manera que el concejal socialista que accediera a Fiestas buscaría los mejores asesores y profesionales para encauzar lo que se mantiene; no gracias al Ayuntamiento, afortunadamente, sino al pueblo chicharrero. Estoy convencido de que jóvenes como Clara Segura o Tino Guzmán serían ganadores en ese combate. Lo tendrían fácil, sólo hacer algunas cosas justo al contrario de cómo se hacen ahora.
Sabemos cómo han sido los carnavales de otros municipios canarios donde ha gobernado el Partido Socialista Canario. El Puerto de la Cruz y Las Palmas de Gran Canaria son dos buenos ejemplos. Este último Carnaval, el de Las Palmas, ha logrado importantísimos avances y ha desarrollado tanto algunos de sus actos que superan ya al resto de celebraciones en las islas, como la Gala Drag Queen, lo del body-painting o algo nuevo que se va a convertir, auguro, en un acto muy popular y vendible: el Carnaval de las Mascotas. Todo eso ha sido posible gracias a que los políticos socialistas han aplicado un viejo refrán: “zapatero a tu zapato”. La profesionalización que pide a gritos el Carnaval de Santa Cruz de Tenerife ya la han practicado otras fiestas con éxito. Los políticos están para lo que están, no para decidir qué sale o no en la Gala, qué artistas tienen o no que venir para que el pueblo baile… Deben ser profesionales del sector quienes -contando con los grupos- imaginen y desarrollen las novedades, ideas y planteamientos de futuro para la fiesta.
Aquí, en los últimos cinco años, se podían haber hecho muchas cosas pero lo han impedido el compadreo, el clientelismo y la falta de profesionalidad. Si en Santa Cruz de Tenerife se hubiera creado una Sociedad del Carnaval, con el enorme potencial humano y artístico que el Ayuntamiento deja nacer y morir en los barrios, hoy vendrían a querer comprar y difundir nuestros actos televisiones de todo el mundo. Tendríamos un museo que visitarían, pagando, miles de cruceristas. La presencia del Carnaval en las redes sociales, aplicaciones para móviles y tablets, web y comunicación digital sería real, con diseño y criterios dignos de una fiesta inigualable. Los espectáculos chicharreros, únicos, adecuadamente profesionalizados, encauzando la inigualable fuente de imaginación, sacrificio y trabajo popular, serían de primera división. No haría falta entonces fabricar mentiras en Wikipedia.
En Las Palmas reciben ofertas internacionales, aquí seguimos aguantando que el dictadorzuelo municipal de turno `meta´ en horario estrella a personajes muy válidos pero insuficientes, como Rudy y Ruymán o Bolorino. En ciudades de todo el mundo las fiestas de Carnaval se convierten en carne de consumo audiovisual, aquí hay que regalar a determinados medios la explotación y difusión. Y encima darles las gracias. Mientras no se produzcan cambios en las maneras de hacer política en Carnaval, poco avanzará la fiesta que no es de ellos y sí de miles de persona que no cobran ni un solo euro por participar en espectáculos mal organizados, mal desarrollados y mal difundidos. Por eso me pongo a imaginar como sería un Carnaval si los socialistas de Santa Cruz gobernaran la ciudad. Sé que es más ilusión que posible realidad, pero de ilusión también se vive.


